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Consumo de carburante y las emisiones de CO2

El transporte por carretera representa cerca del 80% del total de consumo final de energía del sector

Transporte por carretera

En el año 2004, el transporte (carretera, ferrocarril, marítimo, aéreo) absorbió en España cerca del 40% del consumo final de energía. En el mismo año, la carretera representó el 80% del total de consumos del transporte.

Desde 1985, los consumos de este sector han aumentado multiplicado por 2,5.

El transporte precisa actuaciones que permitan mejorar la eficiencia energética y suavizar de forma significativa sus consumos.

Los vehículos privados representan el 50% del consumo del transporte por carretera

El consumo de energía de los vehículos privados representa en España alrededor del 50% del total de los consumos del transporte por carretera. El porcentaje restante corresponde fundamentalmente al tráfico de mercancías (alrededor del 47%), y, con una participación mínima, al transporte colectivo de pasajeros (un 3%).

Aumento de la movilidad

El desarrollo social y económico ha propiciado un gran aumento de la movilidad de las personas (número de kilómetros recorridos por viajero). En el conjunto de las ciudades españolas se realizan aproximadamente un número igual de viajes en coche privado y en transporte público.

El uso del coche está centrado principalmente en recorridos cortos: cerca de la mitad de los recorridos en coche en la Unión Europea son de 6 km o menos.

El petróleo representa el 50% del consumo de energía primaria en España

El consumo total de energía primaria de España en 2004 fue de 142.085 ktep, del cual el petróleo representó un 50% (71.055 ktep). El sector del transporte, que se abastece en casi un 99% de los productos petrolíferos, es el principal responsable de esta alta dependencia, que no se espera que cambie significativamente en los próximos años.

El transporte es responsable del 28% de las emisiones de CO2 en España (2002)

El dióxido de carbono (CO2), que se produce en la combustión de todos los combustibles fósiles, es el principal gas de efecto invernadero.

Por cada litro de gasolina consumido, un coche emite en promedio 2,3 kg de CO2 y por cada litro de gasóleo, unos 2,6 kg de CO2.

En 2004, el transporte contribuyó al 25% de emisiones totales de CO2 en la Unión Europea.

España, con el 9% del total, es el quinto país miembro en emisión de gases de efecto invernadero. Entre 1990 y 2004, sus emisiones aumentaron casi un 48%, siendo el transporte y la producción de electricidad las principales causas.

Consecuencias del consumo de energía en el transporte

La incidencia del consumo de energía en el transporte provoca serias consecuencias económicas y sociales, tales como: efecto invernadero, ruido y otros daños al medio ambiente, atascos, accidentes y empobrecimiento de la calidad de vida y de los servicios.